Tu flota es tu operación: cada unidad parada es ingreso que no entra, y cada unidad vieja gasta más en taller de lo que produce en ruta. Pero comprar unidades de contado congela justo el capital que la operación necesita para moverse.
El arrendamiento de flota pone las unidades a trabajar sin descapitalizarte: cada unidad se paga sola con su operación, la renta es deducible, y al final del plazo decides — compra, renovación o devolución. La flota deja de ser un activo congelado y se vuelve un costo operativo que produce.
Con 15 años en comités y un motor que contrasta tu caso contra las instituciones del vault especializadas en flotillas, estructuramos el expediente para responder — antes de mesa — lo que un comité pregunta sobre tus rutas, tus contratos y tu siniestralidad.
Tractocamiones y cajas con contratos de embarcadores. La unidad nueva ya tiene carga esperándola — el expediente debe demostrarlo.
Vanes y utilitarios para e-commerce, alimentos o mensajería. Volumen creciente, unidades de alta rotación.
Vehículos para técnicos, supervisores o ventas. La flotilla es soporte del negocio, no el negocio — y aún así puede pagarse sola.
Unidades de pasajeros con contratos corporativos o rutas concesionadas. El contrato define la estructura.
Cuántas unidades, qué rutas, qué contratos las respaldan y si es renovación o crecimiento. En la llamada sin costo definimos la estructura: arrendamiento puro, financiero o programa mixto.
Contratos de transporte, kilometraje real, siniestralidad y capacidad de pago por unidad. El motor contrasta contra las instituciones del vault especializadas en flotillas.
Dictamen preliminar de estructuración con condiciones resueltas y las rutas de fondeo que operan tu tipo de unidad y plazo. La aprobación es de cada institución.
Kilometraje anual, tipo de carga y terreno definen la depreciación real — no la del catálogo. Un tracto en autopista de peaje no envejece igual que uno en terracería con sobrepeso, y el comité lo sabe.
Tractos y utilitarios estándar tienen mercado secundario líquido; grúas, refrigerados a la medida o unidades muy especializadas, no. Esa diferencia define aforo, plazo y renta de cada unidad del programa.
Cartas de asignación, tarifas por viaje, plazos y estacionalidad de tus embarcadores: el comité quiere ver que la unidad nueva ya tiene carga asignada — no que la carga llegará cuando llegue la unidad.
Historial de siniestros, GPS y telemetría instalada, programa de mantenimiento y rotación de operadores hablan del riesgo operativo mejor que cualquier estado financiero. Son tu mejor argumento — documentado.
Renovar unidades con flujo probado y crecer la flota sobre flujo proyectado son operaciones distintas para un comité. La primera se defiende con historial; la segunda, con contratos — estructuramos cada una con su evidencia.
Anticipamos las preguntas del comité y las resolvemos en el expediente. La decisión de aprobación es siempre de cada institución.
Rango típico de los programas de flota que estructuramos: desde renovar unidades clave hasta programas completos por etapas.
En el crédito compras el activo con deuda: enganche, el vehículo entra a tu balance y se deprecia contigo. En el arrendamiento pagas por el uso: la renta es deducible, el desembolso inicial es menor y la renovación de unidades queda integrada a la estructura. Cuál conviene depende de tu situación fiscal y del ciclo de vida de tus unidades — se revisa con números reales en el diagnóstico.
Depende de la modalidad. En esquemas full service, la renta integra seguro, mantenimiento y a veces unidad sustituta; en el arrendamiento financiero puro, tú operas ambos con proveedores propios. Cada institución del vault arma el paquete distinto — en el dictamen preliminar comparamos las rutas con su esquema completo, no solo la renta.
En varios casos sí, sobre todo en tractocamiones y equipo de arrastre, donde el mercado secundario es profundo. La antigüedad máxima y las condiciones dependen de cada institución. Se declara desde el diagnóstico para dirigir el expediente solo a las instituciones que operan seminuevo.
El rango típico de las operaciones que estructuramos va de $8 a $120 MDP — desde renovar unas cuantas unidades estratégicas hasta programas de flota completos ejecutados por etapas. Más que el número de unidades, lo que define la operación es el flujo que las respalda: una flotilla chica con contratos firmes se estructura mejor que una grande sin carga asignada.
Toda unidad arrendada opera asegurada durante la vida del contrato — es condición de la operación, no opción. En caso de siniestro, el proceso corre entre la aseguradora y la institución según la modalidad pactada: pérdida total suele liquidar esa unidad del contrato y, si tu operación lo requiere, se estructura la reposición. El detalle exacto depende de cada institución y queda claro en el dictamen preliminar.
Una videollamada de 30 minutos: revisamos tu caso, te decimos si es estructurable hoy y — si no lo es — la ruta concreta para que lo sea.
Tu caso entra a evaluación en 24 horas hábiles — te contacta un estructurador.
La máquina que te falta es la que paga el contrato. Estructuramos tu arrendamiento de equipo con criterio de comité. Agenda tu diagnóstico sin costo.
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Conocer más →Todo dictamen de Open Credit es un análisis preliminar de estructuración: no constituye una aprobación de crédito ni garantiza la autorización, que corresponde exclusivamente al comité de cada institución.