Crecer también cuesta: cada pedido nuevo exige comprar antes de cobrar, y el capital de trabajo nunca alcanza justo cuando las ventas van mejor. Financiar el crecimiento con la caja del mes es correr con el tanque en reserva.
Una línea revolvente bien estructurada es reserva permanente: dispones cuando el ciclo lo pide, pagas cuando cobras y vuelves a disponer. No es deuda para tapar hoyos — es infraestructura financiera para operar y crecer.
El error clásico es dimensionarla como porcentaje arbitrario de ventas. Nosotros la estructuramos sobre tu ciclo de conversión de efectivo real — días de inventario, días de cobro, días de pago — con 15 años de criterio de comité y el motor contrastando contra las instituciones del vault que operan revolventes de tu tamaño.
Compras fuertes antes de temporada, venta concentrada en meses pico. La línea absorbe la joroba del ciclo.
Pagas talento cada quincena y cobras a 30–60 días. El hueco es estructural — la línea lo cubre sin fricción.
Las ventas crecen más rápido que la caja. Cada punto de crecimiento exige más inventario y más cartera financiada.
Volumen con descuento, importaciones en ventana de precio: la liquidez disponible define si tomas la oportunidad o la ves pasar.
Medimos tu ciclo de conversión de efectivo: días de inventario más días de cobro menos días de proveedores. De ahí sale el tamaño de línea que tu operación necesita — no un porcentaje arbitrario.
Flujo bancario real, tres escenarios de capacidad de pago y la fuente de repago del ciclo documentada. El motor contrasta contra las instituciones del vault que operan revolventes de tu tamaño.
Dictamen preliminar de estructuración con condiciones resueltas y las rutas compatibles con tu ciclo y tus garantías. La aprobación es de cada institución.
La línea correcta cubre el hueco entre pagar y cobrar — ni más ni menos. Para un comité, una línea sobredimensionada es tan mala señal como una corta: las dos revelan que el solicitante no conoce su propio ciclo.
La revolvente se paga con la cobranza del ciclo, no con utilidades futuras. El comité quiere ver el giro completo en tu flujo: disposición, inventario, venta, cobro, pago — y vuelta a empezar.
Saldos promedio, picos, valles y sobregiros: el comité lee tu flujo bancario como un electrocardiograma del ciclo. Una caja que respira con la operación defiende la línea mejor que cualquier proyección.
Inventario que rota a 45 días soporta revolvencia; inventario lento convierte la línea en deuda estacionada. El comité castiga la línea que no gira — y mide la rotación en tus números, no en tu discurso.
Si tuviste líneas antes, el comité mira cómo las usaste: ¿giraban, o vivían dispuestas al tope? Una línea permanente al 100% se lee como capital permanente mal financiado — y eso se reestructura antes de pedir más.
Anticipamos las preguntas del comité y las resolvemos en el expediente. La decisión de aprobación es siempre de cada institución.
Rango típico de las líneas revolventes que estructuramos, dimensionadas sobre el ciclo real de cada operación.
El crédito simple es un monto único con plazo fijo, pensado para una inversión puntual que se paga en el tiempo. La revolvente es un cupo que dispones, pagas y vuelves a disponer, pensada para el ciclo operativo. Usar revolvente para comprar activo fijo — o crédito simple para capital de trabajo — es de los errores que más operaciones dañan: el instrumento debe seguir al uso del dinero.
Del tamaño de tu hueco de ciclo: lo que gastas en inventario y cartera mientras esperas cobrar, menos lo que te financian tus proveedores. Ese número sale de tus cifras reales, no de un porcentaje de ventas. En el diagnóstico lo calculamos contigo — y a veces el resultado es que necesitas menos línea y mejor estructura, no más deuda.
Depende del tamaño y de la institución: desde líneas quirografarias con obligado solidario, hasta prenda sobre inventarios y cartera o garantía hipotecaria en montos mayores. En el dictamen preliminar te anticipamos qué suele pedir cada ruta compatible con tu caso, para que compares el costo completo — no solo la tasa.
Sí, si tu flujo soporta el servicio de deuda consolidado — eso es exactamente lo que el comité va a medir. Lo importante es declarar todo desde el inicio: el buró lo va a mostrar de cualquier forma, y un pasivo omitido daña más la credibilidad del expediente que el pasivo mismo. Los tres escenarios de capacidad de pago del estudio incluyen tu deuda actual completa.
Normalmente no: el comité autoriza la línea, su cupo y sus condiciones una vez, y las disposiciones operan contra la línea vigente según el contrato — algunas modalidades piden aforo actualizado de cartera o inventario en cada disposición. La línea suele revisarse y renovarse cada año; la renovación también se prepara, y un año de buena revolvencia es tu mejor expediente.
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Conocer más →Todo dictamen de Open Credit es un análisis preliminar de estructuración: no constituye una aprobación de crédito ni garantiza la autorización, que corresponde exclusivamente al comité de cada institución.