Tienes pedidos sobre la mesa que no puedes tomar porque tu capacidad instalada no da. Y comprar la máquina de contado te descapitalizaría justo cuando más capital de trabajo necesitas para surtir esos mismos pedidos.
El arrendamiento resuelve la paradoja: la máquina se paga con el flujo del contrato que ella misma hace posible, la renta es deducible y tu caja sigue libre para operar. El propio equipo funciona como garantía principal de la operación.
Estructurarlo con criterio de comité cambia el resultado: 15 años en mesas de decisión y un motor que contrasta tu caso contra las instituciones del vault especializadas en arrendamiento, para que el expediente conteste — antes de entrar a mesa — las preguntas que un comité hace sobre el equipo, el proveedor y el contrato que lo paga.
El cliente ya firmó, pero tu línea actual no alcanza para surtirlo. La máquina nueva tiene el contrato esperándola.
Tu equipo produce, pero viejo: más mermas, más paros, más energía. Renovar es rentable — si no congela tu capital.
CNC, inyección, empaque, impresión: un contrato específico exige capacidad que hoy subcontratas con margen regalado.
Equipo de proceso, refrigeración o empaque con estacionalidad marcada. El plazo se estructura sobre tu ciclo real.
Qué equipo necesitas, qué contrato o flujo lo paga y quién lo vende. En la llamada sin costo definimos si conviene arrendamiento puro, financiero u otra estructura sobre el equipo.
Cotización formal del proveedor, flujo del contrato que justifica el equipo y capacidad de pago en tres escenarios. El motor contrasta contra las instituciones del vault especializadas en arrendamiento.
Dictamen preliminar de estructuración con condiciones resueltas y rutas de fondeo compatibles con tu equipo y tu plazo. La aprobación es de cada institución.
Una CNC estándar se recoloca en semanas; una línea hecha a la medida, casi nunca. El comité mide qué recupera si la operación falla — y esa liquidez del mercado secundario define el aforo y las condiciones.
Si el plazo del arrendamiento excede la vida económica del equipo — o la tecnología quedará obsoleta a media tabla — la operación nace condicionada. El plazo se estructura sobre el equipo real, no sobre el deseo.
¿El flujo que justifica el equipo depende de un solo pedido o de una cartera de clientes? ¿Qué pasa el día que ese contrato termina? El comité hace esa pregunta siempre — el expediente la responde antes.
Fabricante con representación y refacciones en México contra importación directa sin respaldo: no es el mismo riesgo. Tiempos de entrega, instalación, capacitación y garantías del vendedor entran a la evaluación.
Programa de mantenimiento, disponibilidad de refacciones, seguro del equipo y experiencia de tu gente con equipos similares. Una máquina bien mantenida conserva el valor que respalda la operación.
Anticipamos las preguntas del comité y las resolvemos en el expediente. La decisión de aprobación es siempre de cada institución.
Rango típico de las operaciones de equipo que estructuramos: desde una máquina puntual hasta líneas de producción completas.
Son tratamientos distintos, sobre todo fiscales y contables: en el puro, la renta es un gasto deducible y el activo no entra a tu balance; en el financiero, el equipo se registra como activo con su depreciación y al final la opción de compra es simbólica. Cuál conviene depende de tu situación fiscal, tu razón de apalancamiento y el uso del equipo — se define junto con tu contador en el diagnóstico.
Sí, con condiciones. El equipo usado se evalúa por antigüedad, estado y — sobre todo — mercado secundario: hay instituciones del vault que lo aceptan y otras que solo operan equipo nuevo. En importación directa, el comité revisa el proveedor, el INCOTERM, los tiempos de entrega y quién responde por garantías. Ambas rutas son estructurables; se declaran desde el diagnóstico para elegir las instituciones correctas.
Depende de la modalidad: opción de compra por un valor pactado desde el inicio, renovación por equipo más nuevo, o devolución del equipo. La decisión no se toma al final — se estructura desde el día uno, porque cambia la renta mensual y el tratamiento fiscal de toda la operación.
El equipo es la garantía natural de la operación y el aforo se calcula sobre su valor de recuperación. Según el caso — equipo muy especializado, plazo largo, historial corto — el comité de la institución puede pedir garantías adicionales u obligado solidario. En el dictamen preliminar te anticipamos qué suele pedir cada ruta antes de que te sientes con nadie.
La estructuración corre en paralelo con los tiempos del proveedor: el diagnóstico se resuelve en la llamada y el estudio suele salir el mismo día con información completa. La decisión final es del comité de cada institución y los tiempos de entrega dependen del fabricante — lo que nosotros cuidamos es que el expediente no sea nunca el cuello de botella.
Una videollamada de 30 minutos: revisamos tu caso, te decimos si es estructurable hoy y — si no lo es — la ruta concreta para que lo sea.
Tu caso entra a evaluación en 24 horas hábiles — te contacta un estructurador.
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Conocer más →Todo dictamen de Open Credit es un análisis preliminar de estructuración: no constituye una aprobación de crédito ni garantiza la autorización, que corresponde exclusivamente al comité de cada institución.